domingo, 12 de noviembre de 2017

Altar para Tucha, Antonia Rodríguez Carracedo


El altar para Tucha, la abuela paterna de Marta, nos hizo mucha ilusión hacerlo, porque es el primero dedicado a una mujer y qué mujer. Tucha era feminista, era del rural, tenía una memoria privilegiada, amaba a los árboles y sus frutos, vivía con el horario de las gallinas, le encantaba el café, el pan, la rosca, y tenía sus ideas muy claras. Tuvo una relación muy especial con su hijo Manolo y con su hermano José. Tucha era coherente, radical y buena persona.


Le pusimos: Ramitas de árbol, flores de la huerta y huevos de gallina de casa.



Como su horario vital se regía por el de los gallos y gallinas que ella cuidaba, colocamos un gallito de cristal.


Le encantaba el café, el pan y la rosca.


Las flores y el papel picado del altar los hicimos nosotros.

Aquí más sobre su vida.




Altar para Tucha (Antonia Rodríguez Carracedo)




viernes, 20 de octubre de 2017

Nuestra "fiesta del agua" es RESPETAR AL AGUA

En España, las fiestas se han convertido en un dogma de fe. Ni se te ocurra cuestionar tal o cual actividad, actitud o espíritu festivo porque los fervorosos vecinos se te echarán encima.


“La fiesta del agua de Vilagarcía de Arousa” hace años nos hacía gracia, o intentábamos que nos hiciera gracia. Pero el agua es para nosotros un bien preciado y al que respetamos mucho. Nos indigna el inmenso desperdicio que se hace de ella. Hicimos un cálculo aproximado de asistentes a la fiesta y el agua que desperdiciaron, y resultan más o menos unos 250.000 litros de agua, un cuarto de millón (y sospecho que me quedo corto). Lo que es lo mismo, el consumo diario de 25.000 personas.


Las fiestas que desperdician lo que sea o machacan a terceros, no nos resultan constructivas, ni emotivas, ni memorables. Vemos más fiesta y nos emocionan más: Los pies descalzos dentro del fluir del agua de un río limpio, ver a la gente que pasea por la tarde agarrada de las manos, escuchar a los perros que se divierten chapoteando en el río, sonreírle a la gente que hace comilonas en las mesas de los parques y después tira todos sus residuos en su lugar. Lo demás nos resulta prescindible, pero los dogmas de fe mantienen los hábitos y las fiestas bien agarradas, sin un ápice de reflexión.

Ahora, después del verano y con el otoño de 2017 recién estrenado, una sequía ha asolado a Galicia y una oleada tremenda de incendios donde murieron cuatro personas y miles de animales.

Y todo sigue igual, sin ninguna reflexión sobre cuidar y respetar nuestros recursos naturales. Esperamos que las cosas cambien aunque sea un poco. 


Por eso Marthazul y yo decidimos hacer nuestra propia celebración al agua, que consistió en ir al río del pueblo, entrar en el agua y leer una oración Zapoteca, una cultura que sí respeta al agua.



Tuvimos la suerte de ver a una mamá pato cuidando a sus crías. No nos tuvo miedo, fue a su refugio y ahí estuvieron mientras nosotrxs grabábamos.



Dibujé sobre la tierra el símbolo náhuatl del agua o "atl"




Nuestra fiesta del agua es: RESPETAR AL AGUA


* Acción inspirada en el proyecto Cantoalagua. Lo nuestro no es cantar, pero sí homenajeamos a nuestra manera: Dibujando, fotografiando, caminando descalzos y leyendo con voz suave.

* Idea, fotos y vídeo: Marthazul y Augusto Metztli; música del vídeo "Agua" de Lucas Masciano.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Dibujar un árbol


Hace tiempo adquirimos un maravilloso libro, vía Verkami, que se llama "Dibujar un árbol". Gracias a su lectura aprendimos métodos muy interesantes para representar árboles, leímos y vimos dibujos de Leonardo DaVinci, que fue un gran observador de todo, incluyendo los árboles.


Se dio cuenta de la proporción intrínseca que hay en las ramas y tronco que componen un árbol.

De eso trató nuestro taller...


El espacio donde hicimos las actividades era una casa típica galega, y por estos rumbos una casa emblemática. Había muchas posibilidades espaciales para trabajar los proyectos planeados.


En el libro hay un ejercicio geométrico muy interesante y que demuestra matemáticamente cómo crece un árbol, así va la regla:

"La rama que sigue es siempre más delgada que la precedente".


Después de terminar de recortar y doblar el árbol, había que pegarlo en una hoja de color, que tenía escrita la regla y el recuerdo de la personita especial que cumplía años y que, junto con sus padres, había decidido celebrarlo con nosotros haciendo proyectos.


Pensamos en una sorpresa final, que en los cumpleaños no puede faltar. Para hacerla realidad debíamos realizar algunos pasos previos, por eso Marta les enseñó a hacer flores de papel.


Todos y todas hicieron unas flores muy chulas y muy apañadas.



A sugerencia de la cumpleañera también tuneamos piedras, que serían frutos,  y de paso hicimos hojas de árbol con cartulinas de colores.


Entonces teníamos: Hojas de árbol, flores y frutos. Todo cuadraba, ahora había que aplicar la regla que usan los árboles para crecer y hacer uno gigante de papel.



¡Una piñata! esa era la sorpresa, hicimos una con forma de canasto lleno de flores, reciclando una de las maravillosas y polifacéticas cajas de Exotic Fruit Box.



La colgamos y por turnos cada niño y niña tiró de un cordón, pero no funcionó, el mecanismo falló, así que tuvimos que improvisar.


También hubo merienda y la fruta real debía estar ahí.


Así quedó el árbol.


La tarta de cumpleaños la hicieron la cumpleañera y su madre, estaba muy rica.


Algunos ejemplos de piedras tuneadas.



Lo pasamos bien, aprendimos y pensamos. ¡Gracias por acompañarnos!

miércoles, 7 de junio de 2017

Ilustración infusionada


Si no es usted mucho de fechas, recuerde que en Arousa hay propuestas novedosas para vivir el mes del amor de otra manera. Ahí está, por ejemplo, el «Ilustratón amoroso e pacífico», una propuesta que conjuga, en esta ocasión, arte a buen precio y té elegido para la ocasión... (Así anunciaba la Voz De Galicia nuestro invento de febrero).

Pues sí, tal como prometimos en diciembre, teníamos un par de sorpresas preparadas para el comienzo del año.

Una de ellas era hacer una edición Amorosa y Pacífica del Ilustratón dentro de la Tetereta durante el mes de febrero de 2017, y la segunda fue que diseñamos un taller de ilustración con té, o un té con ilustración, según cómo se mire.

Como casi todo lo del mundo, las cosas no son lo que parecen, y por ejemplo, lo que es rojo cuando seca es violeta. Eso descubrimos mientras preparábamos todo para el taller. 


Ellas hicieron trabajos sorprendentes (digo ellas, porque como casi siempre fueron niñas y mujeres las que participaron) usando las manos, los pinceles y los soplidos. 


Los trazos fueron delicados, los colores brillantes y las infusiones sabrosas y con agradables compañías.



Además de ilustrar en dos dimensiones, también jugamos con los volúmenes y las texturas de las bellas hojas de las infusiones que elegimos para trabajar.


Gracias por asistir a este cálido y pacífico taller.